Si hay una fiesta tradicional que sea conocida en el mundo entero esta es la de los toros. La fiesta nacional por excelencia y que representa España en el mundo entero. Una fiesta cruel y brutal. El toreo consiste en meter a un torero en una plaza junto a un toro y enfrentarlos en un duelo, un duelo desigual...
Como podéis comprobar en mis primeras palabras no estoy precisamente muy de acuerdo con el toreo. Vamos, me parece una tradición aberrante, pero es lo que tienen las tradiciones que tienen la fea costumbre de avergonzar a cualquiera con sentido común. Veáse la fiesta de lanzar a una cabra del campanario, o la de saltar por encima de bebés. Los defensores del toreo siempre alegan a esa tradición para continuar con esta fiesta de la carnicería.
Puestos así, podríamos imaginar una tradición en un pueblo lejano, como Villavueltas de abajo. Un pueblo en el que tenían la tradición de rebanarle el cuello al pre-púber del pueblo que no le saliesen pelos en las piernas a los 12 años. Llevamos a un corresponsal a ese pueblo y sacó estas tremendas declaraciones:
- Pues mire usted, puede parecer brutal esta fiesta, pero es que la hacemos desde los tiempos de los romanos, y ya se sabe, hay que seguir la tradición.
- Pero... Si estáis rebanando cabezas de jóvenes imberbes...
- Ya, pero que se le va a hacer, más mal que lo pasé yo cuando decapitamos a mi hijo que tenía menos pelos que la Paca, pero la tradición es la tradición...
Ni que decir que nuestro corresponsal estuvo apunto de ser decapitado en la fiesta por ser metrosexual e ir depilado de arriba abajo.
Esto es una dramatización claro está. Nadie va rebanando cabezas por ahí por tradición, pero sí que se matan toros por tradición. Porque a alguien un día se le ocurrió que meter a un toro dentro de una plaza y asistir a su agonía y posterior muerte sería algo digno de ver. Y lo mejor, una muerte digna para el toro, según dicen algunos.
Dignísima, básicamente porque el toro no se entera de nada, sólo ve que hay un hijo de su madre que le está vacilando con una capa, que vienen cuatro notas a ponerle banderillas en la espalda y un tio con un caballo le pega puyazos para dejarlo bien tocado. ¿Y eso es un duelo cara a cara con el torero? Pues no tiene ayudas ni nada el torero...
Es una de las justificaciones que les dan los seguidores de los toros. Que es un duelo hombre-toro, un duelo desigual, pero un duelo. Además, las posibilidades de salvarse del animal son bastante bajas, o bien es un inútil y no se mueve apenas y entonces lo devuelven al corral; o se lo curra tanto que la gente pide el indulto. Cosa que pasa en muy contadas ocasiones. La otra posibilidad que uno creería lógica es que si el toro se carga o hiere al torero sea indultado. Pero no, al toro se le descabella (que es una manera cruel de matarlo en teoría para que no sufra con cuchillazos en la nuca).
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